jueves, 16 de mayo de 2013

CAPÍTULO VI - LA PERSPECTIVA DE APRENDIZAJE Y CUMPLIMIENTO



La perspectiva de aprendizaje y crecimiento

La cuarta v última perspectiva del Cuadro de Mando Integral desarrolla ob­jetivos e indicadores para impulsar el aprendizaje y el crecimiento de la or­ganización. Los objetivos de la perspectiva de aprendizaje y crecimiento proporcionan la infraestructura que permite que se alcancen los objetivos ambiciosos en las restantes tres perspectivas. Los directivos de varias organizaciones se han dado cuenta de que cuan­do se les evaluaba únicamente por la actuación financiera a corto plazo, con frecuencia encontraban difícil el sostenimiento de unas inversiones que re­alzaran la capacidad del personal, sistemas y procesos de la organización. El modelo de contabilidad financiera trata las inversiones como gastos plurianuales a fin de que los recortes en estas inversiones sean una manera fá­cil de producir beneficios a corto plazo. Las organizaciones también deben invertir en su infraestructura, personal, sistemas y procedimientos, si es que quieren alcanzar unos objetivos de crecimiento financiero a largo plazo.

Nuestra experiencia al construir los cuadros de mando integrales en toda una amplia variedad de organizaciones de servicios e industriales ha puesto de relieve tres categorías principales de variables en la perspectiva de aprendizaje y crecimiento:


  1.         Las capacidades de los empleados 
  2. Las capacidades de los sistemas de información 
  3.  Motivación, delegación de poder (empowerment) y coherencia de objet
Hoy en día casi todo el trabajo de rutina ha sido automatizado: las ope­raciones de fabricación controladas por ordenador han sustituido a los tra­bajadores en el caso de las operaciones repetitivas de producción, proceso y montaje. Las empresas de servicios están proporcionando a sus clientes un acceso cada vez más directo al proceso de las transacciones a través de siste­mas y comunicaciones avanzadas de información.
La mayoría de las empresas utilizan los objetivos de empleados derivados de un núcleo común de tres indicadores de resultados. Estos indicadores de los resultados son complementados con unos inductores de la situación concreta de los resultados. Las tres dimensiones fundamentales de los empleados son:

1.       La satisfacción del empleado

2.                La retención del empleado

3.                La  productividad del empleado.



La medición de satisfacción del empleado reconoce que la moral y la satis­facción general que el empleado siente respecto a su trabajo son de la máxi­ma importancia para la mayoría de las organizaciones. Los empleados satis­fechos son una condición previa para el aumento de la productividad, de la rapidez de reacción, la calidad y el servicio al cliente.

La retención de los empleados representa fielmente un objetivo de retener a aquellos empleados en los que la organización tiene un interés a largo plazo. La teoría que  esta medida es que la organización está ha­ciendo inversiones a largo plazo en sus empleados, por lo que cualquier sa­lida no deseada representa una pérdida en el capital intelectual del nego­cio.

La productividad de los empleados es un indicador del resultado del im­pacto global de haber incrementado las capacitaciones y moral de los em­pleados así como la innovación y mejora de los procesos internos y de la sa­tisfacción de los clientes. El objetivo es relacionar el resultado producido por los empleados, con el número de empleados utilizados para producir este resultado.

A medida que los empleados y la organización se vuel­ven más eficaces en la venta de un mayor volumen y conjunto de productos y servicios con mayor valor añadido, deberían aumentar los ingresos por empleado.

Una vez que las empresas han elegido los indicadores clave sobre los em­pleados -satisfacción, retención y productividad, deben identificar a los in­ductores específicos, para una situación concreta, en la perspectiva de aprendizaje y crecimiento.

Si el negocio ha de conseguir alcanzar sus objetivos de cliente y de proceso interno, sus emple­ados han de aceptar unas responsabilidades espectacularmente nuevas. Deben dejar de reac­cionar únicamente a las solicitudes de los dientes para pasar a anticiparse de una forma proactiva a sus necesidades y venderles un conjunto ampliado de productos y servicios.

Para conseguir las metas elásticas de los objetivos del cliente y del proceso interno, puede que sea necesario contar con la motivación y la capacita­ción de los empleados. Sin embargo, es poco probable que sea suficiente. Los empleados especializados, que disponen de un correcto acceso a la información, dejarán de contribuir al éxito de la organización si no se sienten motivados para actuar en interés de la organización, o si no se les concede libertad para tomar decisiones y actuar. Así pues, el tercero de los factores clave para los objetivos de formación y crecimiento se centra en el clima de la organización para la motivación e iniciativa de los empleados.

Esta medida abarca toda la participación de los empleados en la mejora de la actuación de la organización. Este tipo de medida puede ser reforzada por un indicador complementario, el número de sugerencias puestas en práctica, con indicación de la calidad de las sugerencias Esta medida abarca toda la participación de los empleados en la mejora de la actuación de la organización. Este tipo de medida puede ser reforzada por un indicador complementario, el número de sugerencias puestas en práctica, con indicación de la calidad de las sugerencias que se han hecho, así como la comunicación a la plantilla de que sus sugerencias son apreciadas y tomadas en serio.

El resultado tangible de poner en práctica con éxito las sugerencias de los empleados no tiene porqué estar restringido a ahorros en los gastos. Las or­ganizaciones también pueden buscar mejoras en digamos, calidad, tiempo o actuación, para procesos específicos de clientes internos.

Los inductores de la actuación para la equiparación individual y de la orga­nización se centran en si los departamentos y los individuos tienen sus me­tas equiparadas con los objetivos de la empresa, articulados en el Cuadro de Mando Integral.

Los directivos de estas organizaciones con frecuencia creen que sus metas de extensión para la actuación del proceso de negocios no pue­den conseguirse sólo porque los individuos trabajen más, sean más listos y estén mejor informados. Cada vez más organizaciones están acudiendo a los equipos para conseguir procesos importantes, como desarrollo del pro­ducto, servicio al cliente y operaciones internas.

Nos hemos encontrado con que muchas empresas ya tienen unos excelentes puntos de partida en los indicadores de sus objetivos financieros, de cliente, de innovación y de todos los procesos internos; pero cuando se llega al tema de las medidas concretas sobre las capacitación de los empleados la disponibilidad de in­formación estratégica y la equiparación de la organización, las empresas prácticamente no han dedicado esfuerzo alguno a medir ni los resultados ni los inductores de estas capacidades. Este vacío es decepcionante, ya que uno de los objetivos más importantes a la hora de adoptar el indicador del cuadro de mando y la estructura de gestión es promocionar el crecimiento de las capacidades de los individuos y de las organizaciones.
El uso de texto cuando los indicadores no estén disponibles o estén infra desarrollados. Cada vez que los directivos realizan una revisión estratégica de este proceso de desarrollo de los recursos huma­nos, los directivos clave redactan un memorándum de una o dos páginas describiendo lo mejor que pueden las acciones llevadas a cabo durante el período más reciente, los resultados alcanzados y el estado actual de las ca­pacidades de recursos humanos de la organización. Este memorándum sus­tituye indicadores por texto, para que éste sirva de base para un diálogo y un debate activos sobre las iniciativas que se realizan y los resultados que se están obteniendo. La señal recuerda a los ejecutivos la necesidad de seguir cuantificando los objetivos estratégicos y de desarrollar un sistema de medición que proporcione una base más tan­gible para la comunicación y evaluación de los objetivos de desarrollo de las capacidades de los empleados, los sistemas de información y las unidades de la organización.

miércoles, 15 de mayo de 2013

CAPÍTULO VIII - ESTRUCTURA Y ESTRATEGIA



El cuadro de mando integral ha de reflejar la estructura de la organización, para lo cual se ha formulado la estrategia hemos proporcionado hasta ahora ejemplos que ilustran los Cuadros de Mando Integral para unidades de negocio autónomas. Pero estos cuadros de mandointegrales son utiles tambien para otras actividades de la organización como por ejemplo:
 Corporaciones que constan de Diversas Unidades Estratégicas de Negocios.
  • Empresas o Sociedades Conjuntas.
  • Departamentos de apoyo en Corporaciones y Unidades de Negocio.
  • Empresas sin ánimo de Lucro y Empresas Publicas.

LA UNIDAD DE NEGOCIO FRENTE A LA ESTRATEGIA
DE LA CORPORACION

Las estrategias se definen para una unidad de organización, a la que se denomina unidad estratégica de negocios. Algunas empresas se centran en un solo sector estrechamente definido a fin que la estrategia coincida con la estrategia de la corporación. En el cuadro de mando integral permite la existencia del dialogo mucho más intenso en una organización ya que le brinda información mas explicita de los estados financieros y también le establece las bases para el crecimiento y la actuación financiera futura.

TEMAS Y FUNCIONES CORPORATIVAS

Se desarrollo una agenda estratégica de 10 puntos que serian los elementos de las estrategias para cada división detallista. Los puntos fueron distribuidos por las cuatro perspectivas del Cuadro de Mando Integral como se muestra a continuación:

  • Financiera:
                  Crecimiento agresivo.
                  Los márgenes generales.
  • Clientes:
                  Lealtad al Cliente.
                  Ofrecimiento de la línea de productos.
  • Proceso Interno:
                  Construir la Marca.
                  Líder en Moda.
                  Producto de Calidad.
                  Experiencia de Compra.
  • Crecimiento y Aprendizaje:
                  Habilidades Estratégicas.
                  Crecimiento Personal.

Para cada uno de los artículos en la agenda estratégica corporativa, el equipo ejecutivo de la corporación definió un principio  guía asociado y un indicador a nivel corporativo. La función o rol corporativo fue asignar una meta general de crecimiento a toda su cartera de negocios al detalle. Eso permite que la corporación establezca objetivos más ambiciosos de un segmento maduro y saturado del mercado. Dentro de los amplios objetivos corporativos de crecimiento y márgenes, individuales podían identificar su propio método para conseguir el objetivo corporativos.

EMPRESAS CONJUNTAS Y ALIANZAS

Son un componente fundamental de la teoría de la forma corporativa son las empresas conjuntas o las alianzas estratégicas entre organizaciones, que por lo demás son independientes. Las empresas o proyectos conjuntos, aunque cada vez se incorporan más al panorama de negocios, han demostrado ser un desafío operativo para muchas empresas. Los observadores se han dado cuenta de que un obstáculo primordial es la dificultad de definir las metas que ambas partes tiene para el proyecto. El Cuadro de Mando Integral ha sido utilizado para definir la agenda compartida y las medidas de la actuación sobre las que funcionará el proyecto conjunto


DEPARTAMENTOS FUNCIONALES:
RECURSOS CORPORATIVOS
COMPARTIDOS

Un recurso corporativo proporciona una ventaja competitiva cuando ofrece unas capacidades únicas que las unidades de negocio operativas no pueden adquirir a un precio y calidad comparables, y con fiabilidad a proveedores independientes, incluyendo el auto aprovisionamiento  a través de una unidad de recursos corporativos, como mantenimiento, compras, recursos humanos, tecnología de la información o finanzas, no están sujetos a test de mercado, y acaban como una fuente de desventajas competitivas en lugar de ser un elemento de ventaja.



LAS EMPRESAS GUBERNAMENTALES
Y SIN ANIMOS  DE LUCRO

El enfoque y la aplicación del Cuadro de Mando Integral se han producido en el sector de empresas lucrativas, la oportunidad de que el cuadro de mando mejore la gestión de empresas gubernamentales sin ánimo de lucro la perspectiva financiera proporción una meta clara a largo plazo para las corporaciones lucrativas. Estas proporcionan una restricción, y no un objetivo, a las organizaciones sin ánimo de lucro y gubernamentales. Estas organizaciones deben limitar sus gastos a las cantidades presupuestadas. Pero el éxito de estas organizaciones no puede medirse por lo cerca que mantienen los gastos de las cantidades presupuestadas, o incluso sin restringe los  gastos de forma que los gastos reales se sitúen muy por debajo de las cantidades presupuestarías. El éxito de las organizaciones sin ánimo de lucro y gubernamentales debería medirse por cuán eficiente y eficazmente satisfacen las necesidades de sus usuarios. Los objetivos tangibles deben ser definidos por los clientes y usuarios. Las consideraciones financieras pueden tener un papel facilitador o de restricciones, pero raramente serán el objetivo primordial.

LA GESTION DE LA ESTRATEGIA DEL NEGOCIO

Una vez que los negocios han construido sus cuadros de mando integrales iniciales, deberían encajar el cuadro de mando en sus sistemas actuales de gestión. La forma en que varias empresas están utilizando el Cuadro de Mando Integral como la piedra angular de un nuevo sistema de gestión estratégica. Los ejecutivos de las empresas han descubierto que el cuadro de mando les permite llenar un gran vacío que existía antes en sus organizaciones: una desconexión fundamental entre el desarrollo y formulación de la estrategia y su puesta en práctica o implantación.

Esta desconexión entre la formulación de la estrategia y su implantación es ocasionada por las barreras erigidas por los sistemas de gestión tradicionales que las organizaciones utilizan para:


  • Establecer y comunicar estrategia e instrucciones
  • La distribución y asignación de recursos.
  • Definir los objetivos e instrucciones individuales, de equipo y de departamentos.
  • Hemos identificado cuatro barreras específicas para la implantación eficaz de la
  • Visiones y estrategias que no son procesables.
  • Estrategias que no están vinculadas a los objetivos individuales.


BARRERA NUMERO 1:
VISIÓN Y ESTRATEGIA NO PROCESABLES

La primera barrera que se opone a la implantación de la estrategia se presenta cuando la organización no puede traducir su visión y estrategia a términos que puedan ser comprendidos  para luego actuar en consecuencia. Donde existe un desacuerdo de base sobre la forma de traducir las grandiosas declaraciones de visión y de misión en acciones. La consecuencia es la fragmentación e infra optimización de los esfuerzos. Un Cuadro de Mando Integral clarifica los objetivos estratégicos e identifica los escasos inductores críticos para el éxito estratégico. El proceso crea consenso y trabajo de equipo entre la alta dirección, sin tener en cuenta para nada sus historiales previos de trabajo, experiencia en el trabajo o pericia funcional. El cuadro de mando traduce una visión a temas estratégicos clave que pueden ser comunicados y procesados a través de la organización.

BARRERA NUMERO 2:
ESTRATEGIA NO VINCULADA
A OBJETIVOS INDIVIDUALES,
DE EQUIPO O DE APARTAMENTO

Surge cuando las exigencias a largo plazo de la estrategia de la unidad de negocio no se traducen en objetivos para departamentos, equipos e individuos la actuación departamental permanece centrada en cumplir con los presupuestos financieros establecidos como parte del proceso tradicional de control de la gestión, y los equipos y los individuos dentro de los -departamentos tienen sus objetivos vinculados a la consecución de objetivos tácticos y a corto plazo de los departamentos, con la exclusión de la construcción de capacidades que permitirían que se alcanzaran objetivos estratégicos a más largo plazo.
Esta barrera puede atribuirse al fracaso de los directivos de recursos humanos en facilitar la equiparación de los objetivos individuales y del equipo con los objetivos generales de la organización. No es sorprendente que las organizaciones tengan dificultades para que sus empleados se centren en la implantación de estrategias, independientemente de los bien concebidas y formuladas que estén estas.


BARRERA NUMERO 3:
LA ESTRATEGIA QUE NO ESTA
VINCULADA CON LA ASIGNACION DE RECURSOS

La tercera barrera para la implantacion de la estrategia es el fracaso en vincular los programas de actuacion y la asignacion de recursos con las prioridades estrategicas a largo plazo. En la actualidad, muchas organizaciones tienen procesos separados para la planificacion estrategica a largo plazo  y para los presupuestos a corto plazo. La consecuencia es que la provisión de fonfos no acostumbra a estar relacionada con las prioridades estrategicas.

BARRERA NUMERO 4:
UN FEEDBACK  TACTICO Y NO ESTRATEGICO

La barrera final para la implantación de la estrategia es la falta de feedback sobre la forma en que se está llevando a la práctica la estrategia y si está funcionando. La mayoría de sistemas de gestión de hoy proporcionando feedback únicamente sobre la actuación operativa a corto plazo, y la mayor parte de este feedback es sobre indicadores financieros, comparando habitualmente los resultados reales con los de los presupuestos mensuales y trimestrales. Se invierte muy poco tiempo o ninguno en examinar los indicadores de la implantación y del éxito de la estrategia.
Las empresas no invierten tiempo alguno en reuniones periódicas de revisión de la actuación, ya sea revisando la estrategia o tomando decisiones sobre ella. El vacio puede atribuirse a una información inadecuada, bajo la responsabilidad del vicepresidente de sistemas de la información, así como a los procesos de revisión táctica, organizados y realizados por el vicepresidente de finanzas. La consecuencia es que las organizaciones no tienen modo de obtener feedback sobre su estrategia. Y sin el feedback no tienen forma de comprobar su estrategia ni aprender sobre ella. El beneficio o recompensa final procedente de la utilización del Cuadro de Mando Integral como sistema de gestión estratégico se presenta cuando las organizaciones realizan revisiones estratégicas regulares, y no solo revisiones operativas. Un proceso de información de feedback estratégico basado en el Cuadro de Mando Integral.

CAPÍTULO XI - EL FEEDBACK Y EL PROCESO DE FORMACIÓN ESTRATÉGICA


Este es un elemento final para obtener un completo sistema de gestión estratégica: un proceso de feedback, análisis y reflexión que compruebe y adapte la estrategia a las condiciones emergentes.



DE LAS ÓRDENES Y EL CONTRO A LA FORMACION ESTRATEGICA



Una estrategia se determina en lo más alto, cuando la alta dirección establece los objetivos a largo plazo, las políticas y  la utilización de los recursos. Los ejecutivos y los directivos utilizan un sistema de control de gestión para monitorizar la adquisición y uso de los recursos de acuerdo con el plan estratégico. Este enfoque jerárquico de la formulación e implantación de estrategia funciona bien cuando la alta dirección tiene una visión clara del destino de organización y de las acciones que deben tomarse para alcanzar ese destino. 
Es un proceso de feedback de un solo bucle en el que el objetivo ha sido ya determinado y no cambiará. Las desviaciones de los resultados previstos no hacen que la gente se pregunte si los resultados previstos siguen siendo los resultados deseables. Los métodos utilizados para conseguir los objetivos previstos siguen siendo apropiados. Las desviaciones de la trayectoria planeada se tratan como si fueran defectos y se lanzan acciones terapéuticas destinadas a devolver a la organización al camino que tenía previsto. Los procesos de gestión construidos alrededor de la estrategia articulada en el Cuadro de Mando Integral han de suministrar oportunidades sistemáticas para la formación de doble bucle; recogiendo datos sobre la estrategia, comprobando la estrategia, reflexionando sobre si sigue siendo apropiada a la luz de los desarrollos recientes y solicitando ideas en toda la organización sobre las oportunidades y direcciones de la nueva estrategia.



HACIA UN PROCESO DE APRENDIZAJE ESTRATEGICO



Muchas organizaciones están diseñando varios de sus procesos críticos. Sus esfuerzos tienden a centrarse en la mejora de los procesos operativos, como el desarrollo del producto, el servicio al cliente y la entrega del producto. Además están aplicando la formación a nivel operativo, para individuos y equipos.
La mejoría de las operaciones existentes para alcanzar unos objetivos estratégicos previamente especificados es un buen ejemplo de la formación de un solo bucle. Pero las empresas están empezando a utilizar el Cuadro de Mando Integral para extender sus procesos de revisión de la gestión y operativos a un proceso de formación estratégica.


Un proceso de aprendizaje estratégico eficaz tiene tres ingredientes esenciales:

  • Una estructura  estratégica compartida
  • Un proceso de feedback sobre datos de actualización.
  • Un proceso de solución de problemas de equipo.

UNA ESTRUCTURA ESTRATEGICA COMPARTIDA



El Cuadro de Mando Integral es una representacion de la vision compartida de la organización, tener una visión compartida es un punto de partida esencial para el proceso de formación estratégica porque define, en términos claros y operacionales, los resultados que toda la organización está intentando conseguir. Además de una visión compartida, el Cuadro de Mando Integral establece un modelo común de actuación y comunica un enfoque holístico a la vinculación de esfuerzos y logros individuales con los objetivos de la unidad de negocio. El modelo de visión y actuación compartida, estructurando alrededor del Cuadro de Mando Integral, proporciona el primer elemento para un proceso de formación estratégica.



EL FEEDBACK ESTRATÉGICO



Un sistema de feedback estratégico debe ser diseñado con el objetivo de comprobar, convalidar y modificar las hipotesis de una estrategia de unidad de negocio. Las relaciones de causa y efecto encarnadas en un Cuadro de Mando Integral permiten a los ejecutivos establecer unas metas a corto plazo que reflejan sus mejores previsiones sobre los retrasos y los impactos entre cambios en los inductores de la actuación y los cambios asociados en uno más indicadores de los resultados.




EL EQUIPO DE SOLUCIÓN DE PROBLEMAS


El tercer elemento para la formación estratégica es un equipo de solución de problemas. El énfasis aquí se sitúa en el equipo. Los valores de la construcción de un equipo cuando describimos la forma en que las organizaciones ganan claridad y consenso sobre su estrategia y luego utilizan el consenso para diseñar los cuadros de mando integrales. La misma orientacion de equipo debe mantenerse cuando se implanta y evalúa la estrategia.